Fue un año muy bueno, al menos lo recuerdo de muy buena manera. Enero, con nuevos compañeros de clase y nuevas experiencias. Recuerdo una noche en casa de un compañero de clase, con el que me afilié a la UJCE. Estuvimos jugando al Tony Hawk, viendo Buenafuente (cuando hacía gracia) y comiendo galletas con colacao. Me reí mucho. Empecé a escuchar grupos del tipo System of a Down… Avanzaba el año y empezaba a descubrir muchas cosas nuevas. Empecé a leer a Lenin, y me gustaba mucho todo lo que decía.
Me acuerdo que me empezó a gustar una niña de mi clase, rubia. Paso de decir el nombre. El caso es que me gustaba ir a clase, para estar con mis nuevos compañeros. Me reía muchísimo, el cachondeito era sanísimo. Y llegó el verano… Qué gran verano, joder. Con 14 años y viviendo en el primer mundo es imposible que sea de otra manera. Empecé a escuchar a Bob Marley, a Bloodhound Gang y me gustaba Cradle of Filth. Quina inocencia…
Terminó el verano y volvieron las clases. Me acuerdo de que me apunté al comedor del colegio, solo para poder pasar más tiempo con la chica que me gustaba. ¿Romanticismo o imbecilidad? Un poco de las dos cosas, quizá. Pero yo seguí en el empeño, me sentía mejor. Diciembre del 2006 fue muy intenso. La nochevieja fue memorable, conocí grupos como Berri Txarrak y Kortatu, que me marcarían para siempre, e influirían muchísimo en mi forma de pensar. Sencillamente, 2006 fue un año demasiado intenso como para plasmarlo con mis palabras. Simplemente, me limitaba a vivirlo.
Cristina. Se llamaba Cristina.
Qué perro jajajaja